lunes, 19 de noviembre de 2007

Historia de España. LA DICTADURA DE FRANCO HASTA LA DECADA DE LOS AÑOS SESENTA

LA DICTADURA DE FRANCO HASTA LA DECADA DE LOS AÑOS SESENTA

1.-RASGOS ESENCIALES DEL REGIMEN FRANQUISTA
En su larga duración (casi 40 años) la dictadura de Franco destaca por una serie de rasgos constantes: dictadura personal, represión política e ideológica e impronta política y católica. Sin embargo, es posible establecer dos grandes períodos:
 El primero de ellos se extiende entre el fin de la Guerra Civil y finales de la década de los años cincuenta. En esta etapa destaca el alineamiento con las potencias fascistas en la 2ª Guerra Mundial, el aislamiento internacional posterior, la autarquía y recesión económica, la involución social y cultural, etc.
 Un segundo se extiende desde esta fecha hasta comienzos de los años setenta, cuando se inician una serie de cambios: progresiva apertura al exterior (no en el interior), transformación de la economía y sociedad, modernización industrial (PEN del 1959), auge turístico, crecimiento demográfico (baby boom), emigración interior y exterior (éxodo rural), etc. Pero, a pesar de los cambios, aumenta la conciencia antifranquista.

2.- FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS Y APOYOS SOCIALES
Centrándonos ahora en la primera etapa, el integrismo católico y el fascismo constituyen las fuentes ideológicas del franquismo. Lo que se traduce en:
- Antiliberalismo: es decir, rechazo al parlamentarismo, a la división de poderes y a la representación política a través de partidos. Cuando al final de la Segunda Guerra Mundial se pretenda disimular de cara al exterior el carácter dictatorial del régimen, se recurrirá a formas de representación de tipo corporativo: elección de procuradores a Cortes a través del sindicato, la familia y el municipio = será la denominada democracia orgánica.
- Anticomunismo. El franquismo era ante todo anticomunista, y ello englobaba bajo el termino de “rojos” a socialistas, comunistas, anarquistas, etc. Ésta será la cara con la que tenderá a identificarse con las potencias occidentales, sobre todo cuando comience la Guerra Fría (para evitar el aislamiento).
- Visión jerárquico-autoritaria de la política y de la sociedad, de claro origen fascista. La figura de Franco se reverenciaba como un caudillo enviado por Dios para salvar a la Patria: así, junto a la bandera y el crucifijo su efigie será habitual en los edificios públicos. Esta visión del líder se extiende a la sociedad: la autoridad del padre de familia, el maestro de escuela, el patrón, etc, participan de esas características.
- El nacional-catolicismo. Con este término se alude a la identificación entre el régimen y el catolicismo, acuñado por la iglesia cuando a Franco se le otorga el carácter de cruzado victorioso. La iglesia veneró su figura y el franquismo impuso la doctrina católica y facilitó su dominio cultural y social, independientemente de derogar toda la legislación laica de la República.
- El militarismo. Los valores castrenses destacan la ideología que difunde el franquismo: honor, valor, obediencia ciega, dar la vida por la Patria... Así, la vida en los años 40 se impregnan de militarismo, en la educación física de la escuela, en las organizaciones juveniles (OJE, Sección Femenina, etc.). Además, penetra en la administración, donde excombatientes, mutilados, etc., tienen preferencia para entrar.
- Nacionalismo españolista. El separatismo, junto con el comunismo (y la supuesta conjura judeo-masónica…), fue la bestia negra del régimen, a los que atribuían todos los males de España. Se trató de borrar el sentimiento regionalista (catalán y vasco, sobre todo), con la prohibición de enseñas, himnos, lenguas y defendiendo a ultranza lo español.
- Recurso al pasado como legitimación del presente: especialmente a las etapas históricas gloriosas pretéritas (Reconquista, RRCC y época Imperial, de las que toman los símbolos y nombres); a la vez que rechazan las épocas de decadencia de España (como los siglos XVII, XVIII y XIX), por los movimientos que así lo estiman (Racionalismo, Liberalismo y Marxismo).
- Carencia de libertades. Desde la sublevación y hasta 1945, los españoles no conocieron ningún derecho. Se promulga entonces el Fuero de los Españoles: una ley que, de cara al exterior, pretendía suplir el sistema de derechos y libertades de los que carecía el país. Es una lista con muchas restricciones y pocos derechos, sobre todo sino se era partidario del régimen.
- Régimen de partido único. Los partidos y asociaciones del Frente Popular fueron declarados ilegales, y el Decreto de Unificación de 1937 obligó a todas las formaciones políticas a integrarse en FET de las JONS: única organización política permitida, cuya jefatura era de Franco. De este modo, evitó que otros pudieran cuestionar su autoridad, y dispuso de un aparato político necesario para hacer incuestionable su liderazgo. De esta organización dependían el frente de Juventudes, la Organización Sindical, el SEU (Sindicato Español Universitario) o la Sección Femenina. La pertenencia al partido no llevaba implícita la coincidencia de criterios, y hubo en su seno tendencias llamadas familias políticas.
- Concentración de poderes en Franco. Una vez que se convierte en Generalísimo y Jefe de Gobierno del Estado Español, asume todos los poderes y, aunque la intención de los militares no era otorgarle estas funciones a perpetuidad, Franco consiguió convertirlo en vitalicio. A él correspondía el poder ejecutivo y legislativo (promulgaba leyes y decretos, incluso sin consulta previa al Consejo de Ministros). No tenía limitaciones, pues el Consejo Nacional sólo era un órgano consultivo, compuesto por miembros elegidos por el dictador.
- Respecto a los apoyos sociales, y como es lógico, contó con importantes ayudas (por eso duró tanto tiempo el franquismo…). Entre otras, destacan:
 Las clases dominantes: recuperan sus bienes y posición social debido a la anulación de la Reforma Agraria o la confiscación anterior, se anula la conflictividad social (huelgas, horarios, salarios, etc.). Por eso lo acepta también la burguesía catalana, nacionalista.
 Las clases medias rurales: también le apoyan, porque desaparece la conflictividad y se restaura el orden, de acuerdo con su mentalidad católica y tradicionalista.
 Las clases medias urbanas: fueron las más reprimidas, por su apoyo a la República.
 Jornaleros y obreros industriales: como es natural, tampoco apoyan al franquismo, siendo duramente reprimidos y explotados por caciques y patronos.


3. EVOLUCIÓN POLÍTICA EN LOS AÑOS CUARENTA Y CINCUENTA
El régimen franquista se vio condicionado por las circunstancias externas. Acabada la Segunda Guerra Mundial, se imponía un cambio de fachada en el régimen para evitar la condena internacional. De ahí que se estudie conjuntamente la política exterior e interior en tres apartados:
3.1.- 1939-1945: los años de la Segunda Guerra Mundial
• La política exterior será clave en esta etapa, ante la situación internacional:
 Primero se aproxima al Eje, por su afinidad ideológica y ayuda prestada en la Guerra Civil, por lo que se adhiere al Pacto Antikomintern. Aunque, al iniciarse la 2ª Guerra Mundial, se declara neutral.
 Después, con los avances alemanes y entrada de Italia, se pasa de la neutralidad a la NO beligerancia. Franco se entrevista con Hitler en Hendaya, con el fin de negociar la posible participación (aunque España no interviene.
 Lo que sí hubo fue una colaboración en materias primas (wolframio) y apoyo logístico y, cuando Alemania invade la URSS, acuden voluntarios falangistas de la División Azul (al mando del general Muñoz Grandes). Este hecho sirvió a Franco más tarde para justificar antes los aliados su doble comportamiento: neutralidad ante los aliados y apoyo a las potencias del Eje con el fin de luchar contra el comunismo.
 Nueva vuelta a la neutralidad, tras la evolución de los acontecimientos.
• La Política interior:
Es la etapa azul, o fascista, del régimen, con predominio de falangistas en el gobierno y de la colaboración con las potencias del Eje. Como es lógico, influye la situación exterior vista antes.
La figura clave el Ramón Serrano Súñer, artífice de la institucionalización del franquismo desde su llegada al poder en 1938. Éste adoptó una política germanófila y, desde una posición de privilegio (ministro de Gobernación y de Asuntos Exteriores), promocionó a los miembros de la familia falangista, en el Gobierno y en el Partido, con la intención de convertirlo en un Partido totalitario: organizaciones de masas, dependientes de la FET y de la JONS (Frente de Juventudes, Sección Femenina, organización sindical, etc.).
Sin embargo, no lo consigue y el Partido se convirtió en un instrumento al servicio del Estado, que desnaturalizó sus programas y organismos; al contrario de lo que suele suceder en los regímenes fascistas, donde el Partido predomina sobre el Estado. Además, siempre contó con la competencia de la Iglesia y el Ejército en las tareas de ideologización y encuadramiento de la juventud.
Son los años de la represión de la Masonería y del Comunismo, de la Ley de Responsabilidades Políticas y de los Consejos de Guerra que se extienden por el territorio.
Pero, a partir de 1942, se redujo el poder de los pronazis y es destituido Serrano Suñer (le sustituye el anglófilo Jordana).
Asimismo, se promulgaba la Ley de Creación de las Cortes, con la que se revestía al franquismo de representatividad (para disimular la Dictadura): mediante sufragio restringido se elegían a diputados (procuradores) en representación de sindical (1/3), Colegios Profesionales y Academias (otro 1/3) y FET de la JONS (el otro 1/3). Su actuación era más deliberativa que legislativa.
3.2.- Entre 1945 y 1950: el Aislamiento Internacional
• Política exterior:
El desenlace de la Segunda Guerra Mundial, con la derrota del fascismo, obligó a adaptarse al régimen, destacando las singularidades del mimo: anticomunismo, catolicismo y negando el totalitarismo; a la vez que suprime los signos externos fascistas (como el típico saludo...).
- En la Conferencia de Postdam (julio de 1945), USA, Gran Bretaña y la URSS condenan el régimen; y no permiten a España el ingreso en la ONU: organismo que también condena nuestro régimen y recomendó la retirada de embajadores de España. Era el inicio del aislamiento internacional de la España de Franco.
- Pero, como comienza la guerra fría, no hay intervención extranjera...
- En estos años de aislamiento, y para conseguir productos básicos (como petróleo y alimentos), el gobierno de Franco inicia una política de acercamiento a los países árabes, con Portugal y Suramérica (especialmente con la Argentina de Perón, que suministró a España cereal y carne).
• Política interior:
En julio de 1945 se remodela el Gobierno, entrando en él (y en otros altos cargos de la Administración) personajes significativos del catolicismo. Así se consigue el apoyo del Vaticano (sobre todo con la influencia de Martín Artajo).
- Paralelamente se promulgó el Fuero de los Españoles, donde se reflejaban los derechos y libertades de los españoles: aunque sólo a favor del franquismo, pero no en contra.
- En octubre de 1945 la Ley de Referéndum Nacional, que ofrece la apariencia de sufragio universal: porque disponía que, cuando la trascendencia de determinadas leyes lo aconsejara, el Jefe de Estado las sometería a referéndum. En cualquier caso las consultas nunca tendrían garantías democráticas, y sólo se recurrió a él dos veces: cuando la Ley de Sucesión de 1947, y en la Ley Orgánica del Estado de 1966.
La Ley de Sucesión definía a España como un estado católico, social y representativo que, de acuerdo con la tradición, se declaraba constituido en Reino. Con esta ley se zanjaba una cuestión importante, pues eran numerosos los españoles que pedían restaurar la monarquía. El problema estaba en el enfrentamiento entre Franco y D. Juan de Borbón: hijo y heredero de Alfonso XIII, firmante del Manifiesto de Lausana, que defendía la monarquía constitucional y el Estado de Derecho como único sistema político capaz de reconciliar a los españoles. Con la Ley de Sucesión Franco contentó a los monárquicos y a los tradicionalistas, ya que la cuestión de la sucesión quedaba abierta. Más adelante se solucionará el problema con D. Juan.
- En 1947 se promulga la Ley de Represión del Bandidaje y el Terrorismo para la represión y persecución del “maquis”, que resistía en las principales zonas montañosas de la Península.
3.3.- de 1950 a 1959: el reconocimiento internacional del Régimen
* Exteriormente, en 1950 comienza la Guerra de Corea, primer conflicto entre bloques desde la Segunda Guerra Mundial, dentro de la guerra fría; y, en este contexto, tendrá lugar el fin del aislamiento franquista. El cambio lo indican la apertura de la frontera francesa, la negociación de acuerdos comerciales con Francia y Gran Bretaña y la concesión de créditos por los EEUU.
- En 1953 se firma el Concordato con el Vaticano, lo que supone por parte de España el reconocimiento de los privilegios otorgados a la Iglesia y, además, la capacidad de Franco para presentar los obispos. Con EEUU, diversos acuerdos económico-militares permitirán obtener préstamos a cambio de ceder a los americanos bases en suelo español.
- En 1955, España es admitida en la ONU y en otros organismos internacionales.
* En el interior, son años de crisis económica y de descontento social. La crisis política se resuelve con una reordenación de las familias falangistas, adquiriendo protagonismo ahora los tecnócratas vinculados al Opus Dei. Con ellos llegaran planteamientos modernos de la economía de corte neoliberal. Finaliza así la autarquía, pero no hay cambios a nivel político.
- En esta coyuntura se publica la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, que reafirmaba las bases del sistema político franquista: la denominada democracia orgánica, que no era real (asunto ya explicado en páginas anteriores).
- En los últimos años de la década de los cincuenta, ante la creciente contestación al régimen, se promulgan medidas de carácter represivo, como la Ley de Orden Público de 1959, en la que se consideraban contrarios al orden los paros colectivos, las manifestaciones y reuniones, o cualquier acto que alterase la paz pública, considerándolas un delito de rebelión y, por tanto, sujeta a la autoridad militar.

4. LA ECONOMÍA ESPAÑOLA: AUTARQUÍA E INTERVENCIONISMO
En los años cuarenta la economía española entró en una fase de recesión económica sin parangón en la historia de Europa, cayendo todos los valores de la producción, aumentando la distancia con respecto a otros países de Europa. Pero la causa principal no fue la guerra (como aseveraba el franquismo, pues el tejido industrial estaba intacto y la producción agrícola sólo comenzó a descender una vez finalizada la contienda), sino la política económica del régimen.
La aplicación de los modelos nazi y fascista de autoabastecimiento y la sustitución del sistema económico liberal-capitalista por otro nacional-sindicalista, con el control de los medios de producción para lograr la autosuficiencia económica, fueron los principios. Para ello, se crearon toda una red de organismos (INI, SNT, CGTA, etc) y una normativa para regular los intercambios, precios y mercados. Las consecuencias fueron nefastas:


 Caída de la producción, al faltar materia prima y desinterés (bajos precios y ganancias).
 Desabastecimiento y racionamiento, lo que favorece el mercado negro (estraperlo).
 Corrupción política (amiguismo, nepotismo, etc.), en la concesión de licencias y otras.

. La agricultura cayó por los bajos precios: en 1937 se crea el Servicio Nacional del Trigo, con el fin de asegurar el abastecimiento. Con en ese fin. El Estado adquiría toda la cosecha de los agricultores, pero a unos precios reducidos (para que la población consiguiera alimentos baratos). Por lo que los campesinos reducen su producción (no era rentable) o la desvían al mercado negro. Además, también influyeron malas condiciones meteorológicas (inundaciones y sequías, los llamados años del hambre). Sólo los acuerdos con Argentina, salvaron al franquismo de una situación alimentaria crítica.
. La industria se vio perjudicada por la política económica del Estado impuesta en esos años: se necesitaban materias primas, bienes de equipo y divisas (entre otras cosas); pero las nuevas leyes limitaban la participación extranjera, las importaciones y la peseta se mantenía alta por prestigio político (lo que no favorecía las exportaciones). Las autoridades franquistas echaban la culpa a la iniciativa privada y deciden impulsar el sector publico creando el INI, especializado en industrias de base: energía y siderurgia, transporte, minería, química y metalurgia. Así se forjó una industria básica, pero ineficiente y falta de competitividad.
. El comercio fue controlado por el Estado para limitar las importaciones, implantando los cupos y ayudando sólo las operaciones autorizadas por el Estado. Eso limitó las importaciones, originando el desabastecimiento (sobre todo de materias primas, energía y bienes de consumo), retrocediendo a situaciones décimonónicas (como el consumo del carbón, el transporte ferroviario, electricidad débil y con frecuentes cortes, etc.

A pesar de lo dicho antes, en los años cincuenta se inicia una recuperación debido a diversos factores (ya analizados): el cambio en las relaciones exteriores, intercambios comerciales, entrada de capital extranjero, divisas por el turismo, disminución del intervencionismo estatal, cierta apertura al exterior, etc.; facilitado todo ello por la buena coyuntura económica internacional. Esto reactivó la producción industrial y agraria, al permitir la importación de semillas, maquinaria, abonos y al elevarse algo los precios de la cosecha. La ayuda alimentaria americana, unido al moderado crecimiento de la producción agraria, permiten que finalice el racionamiento en 1951; si bien, la dieta de los españoles de entonces rozaba la desnutrición.
Pero ese crecimiento en los años cincuenta provocó agudas contradicciones: eran inferiores las exportaciones que las importaciones, por lo que España se endeudó con el resto del mundo, originando una elevada inflación, que en 1956 alcanzó su punto crítico, desatando huelgas y protestas, dejando claro que la política económica autárquica estaba agotada.
Será el nuevo gobierno tecnocrático quien haga realidad el necesario cambio, con el Plan de Estabilización y Liberalización Económica, de 1959; que, al liberalizar la actividad económica y los intercambios exteriores, provocaría el intenso crecimiento de los años sesenta.
Es importante señalar que en los años cincuenta se inició una política agraria basada en la colonización (actuaciones en extensas superficies de secano, a cargo del INC) y en la concentración parcelaria (para solucionar el minifundismo); que, al combinarlo con el Plan de Obras Públicas Hidráulicas, permiten la extensión del regadío: Plan Badajoz, Plan Rosarito, etc. También entonces se llevó a cabo un importante plan de repoblación forestal, que afectó a un millón de hectáreas: con especies de rápido crecimiento, buscando rápida rentabilidad.

5. LA VIDA EN LA POSGUERRA
* La Represión: los primeros años de la posguerra estuvieron marcados por una gran represión, ya que se juzgaban las actividades desarrolladas durante la guerra (y antes). Numerosos Consejos de Guerra juzgaron a los republicanos (presentes o ausentes, por exilio o muerte…) por múltiples causas (incluyendo la de rebelión militar…).
Fueron numerosas las condenas a muerte, dictadas en juicios sumarísimos y sin garantías a menudo. Encubriendo a veces las ejecuciones realizadas por los sublevados en la Guerra Civil.
Mayores fueron las penas a cadena perpetua y de reclusión mayor (la población reclusa alcanzó en 1940 el número de casi trescientos mil). Se crearon campos de concentración y numerosos edificios fueron habilitados como prisiones. Allí el hacinamiento, la brutalidad de los carceleros, el peligro constante de muerte por las “sacas” o por enfermedades fue terrible.
En 1941, con la revisión de penas, se redujo el número de reclusos: se rebajan muchas condenas, se concede la libertad condicional o se redimen penas por trabajo. Además, hay que recordar que, en muchos casos, tras la excarcelación se obligaba al destierro lejos de sus casas… En 1945 se concedieron leyes de indulto para delitos cometidos antes de abril de 1939.
También hemos hablado de la Ley de Responsabilidades Políticas, que declaraba delito (con carácter retroactivo, hasta 1934, incluso a menores de 16 años) haber pertenecido o simpatizado con el Frente Popular, o cualquier actividad desafecta con el Movimiento Nacional. El objetivo era castigar y someter a los perdedores, obteniendo dinero para el Estado; ya que las sanciones eran económicas (multas, incautaciones, etc.), inhabilitaciones o destierro,
A destacar la depuración de los empleados públicos (1939), donde la arbitrariedad era la norma general en la resolución de los expedientes. En 1940 se creó también el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, cuyo nombre lo explica todo.
Resumiendo, se vivía en un estado de inseguridad permanente, por las delaciones y denuncias que a veces escondían venganzas personales. Y los certificados de buena conducta eran básicos.
* Condiciones de vida y de trabajo: además de por la represión, la vida de la posguerra también estuvo marcada por el hambre, siendo necesarias las cartillas de racionamiento, que no aseguraban en absoluto la nutrición. En esas condiciones se puso a prueba la capacidad de supervivencia de los españoles, obligados a recurrir al mercado negro, donde el precio del pan, el aceite o el azúcar se disparaba (originando la riqueza de los estraperlistas).
El fútbol y los toros constituyeron la vía de escape de la triste realidad. Además, el deporte se convirtió en un elemento de propaganda del régimen: en los primeros años era habitual el saludo fascista en el fútbol, y se sustituyó la tradicional camiseta roja por otra azul, celebrándose las victorias de la selección como si fueran en el campo de batalla (sobre todo se trataba de países tradicionalmente enemigos…).
En esos años, la radio acompañó la vida de los españoles retransmitiendo corridas, fútbol y canciones; pero también se convirtió en el instrumento de propaganda del régimen, a la vez que algunos recurrían a la audición clandestina de emisoras extranjeras (BBC) o del exilio (desde Moscú). También el cine colaboró con el Estado, donde se insertaba obligatoriamente el NODO y proliferaban las películas patrióticas o costumbristas. En 1956 nacería la televisión, aunque tardará en generalizarse en los hogares españoles.
En esos años 50 se inicia el éxodo rural, motivado por el subempleo agrario, que obligó a un millón de andaluces, extremeños, castellanos y gallegos a emigrar a la periferia de las ciudades.
Igualmente, en la misma época, por primera la población empleada en la industria y servicios era superior a la del campo.
La política social se basó en la sumisión de los trabajadores, la prohibición de cualquier conflicto laboral (como las huelgas) y su encuadramiento en el único sindicato oficial existente: vertical, dependiente de la FET y de la JONS; donde se procuraba adoctrinarlos o movilizarlos cuando era necesaria una demostración de adhesión de masas al Caudillo.
El control laboral por el Estado era máximo, con actuaciones como la creación de la cartilla profesional obligatoria, donde se hacía constar sus datos, si había tenido sanciones, si era militante de FET, etc; como contrapartida, se aseguraba estabilidad en el empleo y se creó el seguro de enfermedad en 1943. El gobierno siempre mantuvo los sueldos bajos, asegurando así la rentabilidad de las empresas marginales y generando grandes rentas empresariales.
* Mujer, familia y costumbres: tras las experiencias emancipadoras de la República, el franquismo se encargó de “devolver a la mujer a su lugar en la sociedad”: el hogar, donde ejercería de madre y esposa. Esta ideología coincide con la de los regímenes fascistas y fue difundida tanto por la Sección Femenina como desde el púlpito. La legislación laboral establecía la obligación del retiro al contraer matrimonio: sólo podían trabajar legalmente las mujeres cabezas de familia, o las solteras sin otro medio de vida, y se limitó su ascenso profesional. La educación de las niñas era distinta a la de los varones: hogar, puericultura y economía doméstica eran obligatorias en el Bachillerato.
El franquismo prestó especial interés a la familia, a la que consideraba un pilar esencial de la sociedad: se declaró el matrimonio católico como único válido, derogaron la ley del divorcio (los divorciados desde 1932 volvieron a estar legalmente casados), se estableció diferencia entre hijos legítimos e ilegítimos, los únicos nombres permitidos serían los del santoral romano en castellano (obligaron a cambiar de nombre a los republicanos), se introdujo el delito de adulterio (sólo para mujeres…) y se registró el derecho del padre o marido a lavar con sangre su honra, se declaró el aborto como un crimen y se prohibió la venta de anticonceptivos.
La Iglesia vigilaba la moral pública y las costumbres. Además de llevar el peso de la censura sobre la literatura y el cine, se llegaron a prohibir bailes y fiestas (como Carnavales),a la vez que se dictaron normas sobre comportamiento público e indumentaria.
* Educación y cultura: el franquismo borró la reforma educativa repúblicana, volviendo a la enseñanza tradicional y a los métodos represivos: se prohibió la educación conjunta de niños y niñas, por moral y objetivos. El colectivo de maestros sufrió una gran depuración, y numerosos docentes represaliados fueron reemplazados por religiosos, excombatientes, mutilados de guerra y personal de la Sección Femenina; pues lo que importaba no era la formación, sino la adhesión al régimen. Crucifijo, estampas de Franco y José Antonio y otros símbolos adornaban las escuelas, donde se adoctrinaba en el nacional-catolicismo.
La vida cultural estuvo marcada por el exilio y la censura, pues la mayoría de los intelectuales se marcharon fuera del país, donde continuaron su vida enriqueciendo a los países destinatarios. Sólo los adictos al régimen podían expresar sus opiniones, y fueron muy pocos los que lograr aunar una calidad intelectual y expresarla (Cela, Buero Vallejo y otros).
El cine nacional se limitó a rescatar el folklore tradicional y las gestas imperiales (como la película “Raza”, con guión del propio Franco). Contrastaba con el cine extranjero, más mundano y por supuesto fuertemente censurado.
En los años cincuenta hará su aparición una nueva generación de escritores, pensadores y artistas en medio del páramo cultura español.
La prensa sufría la censura y un intenso control, y se consideraba a los periódicos como meros transmisores dela voluntad del Estado.










6. EXILIO Y OPOSICIÓN INTERIOR
* El exilio: cerca de medio millón de españoles tuvieron que exiliarse al finalizar la Guerra Civil; destacando los artistas, políticos y científicos. Sus destinos fueron América Latina, especialmente Méjico, la URSS o sur de Francia. En este último país sufrieron la ocupación nazi, el régimen filofascista de Vichy, por lo que muchos fueron internados en Campos de Concentración (como Largo Caballero), otros fueron devueltos, incluso para ser fusilados (como el presidente de la Generalitat, Companys). Pero hubo bastantes que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, ayudando al triunfo contra la invasión nazi (en Francia o Rusia).
La desunión y la dispersión caracterizan las organizaciones políticas antifranquistas en el exilio, donde se acentuó el enfrentamiento entre comunistas y las demás fuerzas políticas, así como la división del partido socialista (entre los partidarios y de Prieto y de Negrín). Todos confiaban en que los aliados impondrían la democracia en España, por lo que se crearon organizaciones para preparar el retorno.
El PCE defendía otra estrategia: pensaban que sólo la lucha y la acción directa acabaría con Franco, creyendo que el pueblo se podría levantar si existiese un movimiento de guerrillas con un mando común. Iniciaron así una expedición tras la liberalización de Francia, cruzando los Pirineos; pero tuvieron que replegarse ante la llegada de tropas franquistas. Después se optó por reactivar la guerrilla en el interior (el Maquis), enviado tropas y cuadros para organizarla o apoyarla, mostrando a los aliados que había una oposición interior (para tomar una decisión).
Con el mismo objetivo re reúnen en Méjico las Cortes de la República, para ofrecer a los aliados un gobierno democrático. Pero, aunque el régimen de Franco no fue reconocido, el de la República tampoco.
Por eso, algunos socialistas (de Prieto) negocian con D. Juan de Borbón, pero también fracasa ese proyecto de restauración democrática, quedando sólo la oposición interior al régimen.
* Esa Oposición interior fue doble, aunque débil al principio por la represión y otras causas. Entre los principales grupos de oposición interna destacan:

- La Guerrilla: durante la Guerra Civil en las serranías de la zona nacional quedaron núcleos guerrilleros, cuyo objetivo principal era su propia supervivencia y esperar el desenlace de la 2ª Guerra Mundial. Después del conflicto se extiende a otras zonas del territorio español, e incrementa su número con miembros del ejército republicano o fuerzas obreras (PCE y CNT, sobre todo). Su época de mayor actividad fue entre 1945 y 1947; y en esos años se multiplicaron los robos, secuestros e incluso la guerrilla llegó a tomar alguna localidad durante algunos días.La estrategia franquista para frenar la guerrilla fue la de reprimir a la población campesina para cortar el abastecimiento a los guerrilleros, tarea que hizo la Guardia Civil. Numerosas matanzas sin juicio previo, prisión, tortura sobre los familiares de los huidos, etc., fueron una práctica habitual (según la Ley de Represión del Bandidaje y el Terrorismo, de 1947). Hacia 1948, ante el acoso y el escaso apoyo popular, el PCE decidió anular la guerrilla.
- Los inicios de la oposición católica. Al principio, el apoyo de la Iglesia al régimen fue mayoritario, con sólo algunas tímidas críticas ante la conflictividad laboral creciente. Pero en las organizaciones del apostolado obrero (HOAC y JOC) empiezan a crecer las críticas ante la falta de libertad sindical y ante las condiciones de los trabajadores.En estos años se crea también grupos clandestinos con políticos confesionales, como la Unión Democrática Cristiana, Izquierda Demócrata Cristiana, etc.
- Primeras huelgas. En 1945 y 1946 tuvieron lugar las primeras huelgas del franquismo en Barcelona y País Vasco, pero de estas movilizaciones no se enteró el país. Más trascendente fue la huelga de Barcelona en 1951, a causa del aumento de las tarifas del tranvía, con un boicot seguido por el 97 % de usuarios. En 1956 se sucedieron otras huelgas en País Vasco y Barcelona, contestadas con las Leyes de Orden Público y de Bandidaje y Terrorismo. Esta mayor actividad se explica por el creciente número de activistas católicos y de izquierda, que reorganizaron el movimiento obrero, desplazando a la dirección desde el exilio.
- Las protestas universitarias. Con Ruiz Giménez al frente del MEC hubo cierto aperturismo en el ámbito universitario. Pero los estudiantes se oponían a la sindicación obligatoria al SEU y pretenden celebrar un Congreso Nacional de Estudiantes en Madrid, con delegados elegidos libremente. Como no fue autorizado, los estudiantes asaltaron la Facultad de Derecho, se produjeron enfrentamientos y heridos. El Gobierno destituyó al ministro de Educación al secretario General del Movimiento y a algunos rectores.

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